¿Tiene sentido caminar hasta la cueva del barrio para conseguir billetes verdes? Mirando la pizarra de hoy, la respuesta corta es un no rotundo. El dólar oficial cotiza a $1485 para la compra y $1535 para la venta, mientras que en el circuito informal el blue se ubica en $1530 para la compra y $1550 para la venta.
Traducido al bolsillo cotidiano: si necesitás comprar 100 dólares, en la ventanilla del banco vas a desembolsar $153.500 pesos, mientras que en la calle te pedirán $155.000. La brecha final es de apenas 15 pesos por billete verde. Por una diferencia equivalente al valor de un par de cafés, el ahorrista asume el riesgo innecesario de mover efectivo en la calle y exponerse a billetes apócrifos o dañados.
Cuando el margen entre lo legal y lo informal se exprime hasta este punto, la cueva pierde todo su atractivo operativo. Hoy, los números fríos demuestran que la tranquilidad del canal bancario resulta prácticamente regalada.
