44,17 dólares en el ADR de Galicia y 24,31 pesos chilenos en Latam Airlines. Dos activos clave del tablero regional llegaron exactamente al mismo tiempo a sus techos técnicos. Cuando varios papeles tocan resistencias en simultáneo —sumando la cautela global en gigantes como Meta o ServiceNow bajo el 78,6% de Fibonacci—, el mercado te está mostrando un semáforo amarillo parpadeante.
Pisar una resistencia es como llegar al final de una escalera mecánica: o das el paso hacia el siguiente piso con volumen comprador genuino, o te quedás trabado en el descanso. Para quien opera desde la región, el dilema no pasa por adivinar si van a quebrar el nivel, sino por gestionar el riesgo. Comprar justo contra el techo sin confirmación suele ser pagar el boleto más caro de la fiesta.
Con el crédito corporativo mostrando selectividad tras la mejora de Moody’s a XPO en Ba1, toca esperar cierres firmes antes de apretar el gatillo.
