Si vas hoy a cambiar 100 dólares guardados debajo del colchón, la calle te da una lección rápida de bolsillo. Mientras el banco te paga $149.500 por ese billete de cien (compra oficial en $1495), en el mercado informal te dan $153.500 (compra blue en $1535). Son $4.000 más a favor de la cueva por exactamente el mismo papel.
Pero la historia cambia por completo si la idea es comprar. Con el dólar oficial de venta en $1545 y el blue en $1555, la distancia para adquirir divisas es de apenas $10 por unidad. Eso significa que por cada 100 dólares que necesitás encarar, pagar la alternativa informal te sale apenas $1.000 más caro que operar por la vía legal.
El tablero nos deja una realidad clarísima: arriesgarse a caminar con efectivo para comprar dólares dejó de tener sentido económico, aunque para el que necesita vender sus ahorros, el circuito paralelo todavía araña una ventaja.
