Cuando atendía el teléfono en soporte al cliente, escuchaba la misma queja todos los días: «¿Por qué a mi mamá le llegaron menos pesos si me cobraron cero dólares de tarifa?». Caer en la trampa del costo cero es el error más caro al enviar remesas.
Muchas plataformas te perdonan la tarifa fija de envío, pero esconden su ganancia en el tipo de cambio. Te pagan un dólar muy por debajo del mercado interbancario. Esa diferencia en el cambio es la comisión real, un costo oculto que suele comerse entre un 3% y un 6% del dinero que tanto te costó ganar.
Mi consejo de hoy: nunca elijas una empresa guiándote por la publicidad de tarifas bajas. Antes de confirmar la operación, mirá únicamente la cifra final neta que va a recibir tu gente en ventanilla o en su cuenta bancaria. Compará ese monto exacto entre dos aplicaciones y mandá con la que entregue más plata en mano, sin importar los carteles.
