¿Cuándo fue la última vez que vimos al dólar paralelo respirarle tan de cerca en la nuca al oficial? Con el blue vendiéndose a $1540 y el oficial en $1515, la brecha quedó reducida a una distancia mínima de apenas 25 pesos por unidad.
Puesto en la billetera de cualquier persona: eso significa que por cada 100 dólares que alguien decida adquirir, recurrir al circuito informal implica pagar solo 2.500 pesos de diferencia frente a la cotización bancaria formal. Del lado de quien necesita desprenderse de divisas para pagar cuentas del mes, el blue paga $1520 en la compra, superando por 55 pesos los $1465 que entrega el mostrador oficial.
Para quien administra los costos de un negocio o el presupuesto familiar, este escenario cambia la toma de decisiones cotidiana: el incentivo para arriesgarse en la calle se achica al mínimo cuando las cotizaciones prácticamente caminan a la par.
